martes, 14 de julio de 2009

Todos

Todos vosotros, queridos lectores, desde el más hogareño al más fiestero, desde el más puto hasta el más fiel, desde el más niño hasta el más viejo, el santo y el santero, el diablo y el diablero, el cazador y el oso, el lampiño y el peludo, el alto y el pequeño y el que tiene la gran polla y el que la tiene chica, el que le gusta follar y el que quiere que lo follen, el que mama y el que la pone para ser mamado, el que desea, el que ansía, el que añora y el que ama, y tú, y yo también mi querido lector. Todos buscamos una sola cosa:

Llenar los huecos del alma con la seguridad de que existimos para alguien en algún lugar del mundo.

8 comentarios:

  1. Qué bonito y qué cierto, Oso. ¿En qué momento llegaste a esa conclusión?
    Un abrazo

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  2. genial actualización!!!profunda profunda!!!jjajaja y no seas malpensado!!jajajjaa

    Un beso!

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  3. Que gran razón tienen tus palabras. Al fin y al cabo, es lo que buscamos, una seguridad en nuestra alma, alguien que nos acompañe y nos de amor y paz.

    Un besito cielo

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  4. y ese otro se encuentra alguna vez??

    muchos saludos!

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  5. ¡¡¡Saiz, Saiz, peke!!! ¡claro que sí! Por supuesto que eso depende de lo grandes y profundos que sean los huecos del alma de cada quien. Nadie es perfecto, mi querido Saiz, pero aprendiendo a aceptar a la pareja con sus defectos y sus virtudes uno puede ser muy feliz.

    Tu eres un chavalín... te quedan muchos años por delante y además eres muy guapo. Te prometo que encontrarás una persona que te va a llenar los vacíos y que te hará sentir así de querido y seguro como tú esperas, pero no esperes que llene TODOS los vacíos, porque en el fondo, los vacíos de dentro del alma sólo pueden llenarse con cosas de dentro del alma.

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  6. Ya... por eso el desprecio duele más que el odio... cuando alguien a quien queremos o deseamos pasa de nosotros es lo peor que nos pueden hacer, es una negación a reconocer nuestra existencia.

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