jueves, 23 de julio de 2009

No tengo ganas


No tengo ganas de escribir.

Os juro que tengo tres posts empezados y no acabo ninguno. ¡Pero ahí vamos! No me dan ganas de escribir y no me dan ganas de hacer nada.

Como ya algunos sabéis, Ardilla está de viaje visitando a la madre que lo parió. Esto lo digo sin sentido peyorativo, simplemente se trata de su madre y en efecto, lo parió con su llanto y sus pujos.

Ardilla necesita a su madre. Yo necesito a la mía. La mía, mi mamita vieja, se murió hace dos años y yo la sigo soñando a ella en su lecho de muerte, viéndola morirse como se apaga una vela con el dolor y la impotencia del que no puede hacer nada. Así la vi morir y después que se murió no boté ni una sola lágrima. Me paré del sofá, le agarré la mano y le dije "mamita, te quiero" por última vez. Salí de la casa y fui a buscar al médico para que certificara la defunción. Pasé por la funeraria para avisar que ya podían venir, llamé al seguro y averigüé sobre el papeleo. Recogí a mi primo y fuimos a escoger el ataud. Regresé a casa, me bañé, me cambié de ropa y me fui a la funeraria otra vez. Cuando llegué mi mamita ya estaba puesta en la capilla velatoria. Entré al privado y ahí sí lloré... lloré mares y me ahogué en el llanto.

Me queda la otra, la que me parió, la que hace siete meses que no veo.

Aquí estoy, encerrado entre estas cuatro paredes. Hace calor y yo tengo el alma helada. Todos los que amo están lejos. Lleno mi tristeza y mi soledad con las desazones de los amigos de aquí y de los de allá. Me hago el fuerte y aparento que todo está de puta madre. Me invento problemas propios y ajenos para ocupar la mente, pero la verdad es que ando desolado.

Tengo el pecho lleno de suspiros y los voy dejando en la calle. Son tantos que se me salen solos y se van cayendo al piso como hojitas en otoño. Miro hacia atrás y veo la estela... cualquiera los ve, los reconoce y dice: ¡Mira, por ahí pasó el osito con esa carga de penas!

Ya. ¿Lo véis? Me hace falta un abrazo.

6 comentarios:

  1. Yo primero, Oso... yo primero..! Venga un beso y un abrazo. T aprecio montones.. me apenan tus penas.. y adoro tu simpatía.. quiero q c t sequen las lagrimas y q renazca el chamo Oso pletorico de alegria..!

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  2. Hola Oso,
    Lo siento. No sabía que te hubiese pasado esto. Cuando se murieron mis abuelos (no a la vez, sino cada uno a su tiempo) yo tuve la misma reacción que tú. Al principio no lloré. No lo asimilaba. Era imposible, ¿por qué se han ido?, ¿por qué ahora?. Pero las lágrimas yo no las solté de golpe, fue durante una semana...
    No sé cómo consolarte. Por supuesto que el abrazo que necesitas te lo envío desde aquí. (ahí va otro de regalo. Pero no sé qué hacer más. De todas maneras, creo que mis palabras no solucionarian nada. O no del todo. Solo el tiempo.
    Otro abrazo bien fuerte

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  3. y tu entrada me ha conmovido hasta las lagrimas, un super abrazo dese las distancia

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  4. Manucito, mi niño, gracias por tus palabras, estas y las que me dijiste por chat. Tú sí sabes cómo hacer feliz a un hombre. ¡Qué suerte tiene el Jotica!

    Ruanito: Guapo, a veces lo único que hace falta para estar mejor es tener una persona cerca que te de un abrazo, o al menos que se conecte al messenger y te acompañe :)

    Malacay: son muchas cositas que se juntan. Sentirme solito y desamparado y a miles de kilómetros de mis seres más amados y me pongo a recordar tantas cosas!!!... gracias por tu abrazo lleno de empatía. Un beso!

    ~ El Oso ~

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  5. Entonces, un gran abrazo.

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  6. La lejanía tiene que ser una de las peores cosas que nos pueden pasar, y es un gran dolor que nos causa en el corazón. Cielo, si estas así sabes donde estoy y si necesitas que nos vayamos por ahí, solo tienes que decirlo. Nos quedan miércoles y jueves por si quieres ir a tomar algo por ahí y despejarte.

    Un beso y cuidate mucho

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