lunes, 20 de abril de 2009

El muchacho guapo

A mis catorce años yo era un muchacho guapo, pero yo no lo sabía. Estaba, eso sí, un pelín pasado de peso; pero ahora que soy mayor y veo las fotos del colegio con mis compañeros de curso me doy cuenta que lo era... ciertamente no el más bello, como tampoco el que sacaba las notas más altas, pero, lo mismo que con las calificaciones, estaba en el cuadro de honor, entre los cinco primeros.

¡Ay, Osito de hace 25 años! ¡Cómo te habría saboerado este osote de casi cuarenta! ¡Estabas tiernito y bello, con esos ojazos grandes y expresivos, incapaces de mentir y ese color y esa mirada, los dos como la miel! ¡Y tú, cómo te habrías asustado! ¿O tal vez no? Tú y yo, mi querido Osito de hace 25 años compartimos esos recuerdos secretos y sabemos cómo nos gustaban algunos mayorcetes... pero eso es tema de otro post, así que guardemos el secreto un poco más...

Yo estaba perdidamente enamorado de Pedrito. Así se llamaba ese niño rubio, de piel suave y nalgas perfectas que vivía en el piso siete del mismo edificio que yo, y mi relación con él era de amor-odio: a veces yo lo amaba, y él me odiaba a mi, y otras era yo quien lo odiaba... con la rencorosa fuerza del que desea y no puede tener, la fuerza del hombre que latía dentro de mi a los catorce años: apasionado, inquito, soñador; y entonces era él quien me quería.

Pedrito jugaba a ser mi novia. Supongo que novia porque en nuestra mente de los ochenta tempranos (cuando algunos de vosotros ni pensábais en nacer) dos chicos no podían ser novio y novio, así que él asumía en juegos el rol de nenita y se sentaba en mis piernas; y a mi se me ponía la polla inmensa y dura. Yo no hacía más que acariciarlo y embriagarme con su olor. ¡Lo deseaba! Deseaba lamer cada parte de su piel perfecta, deseaba sus labios tiernos y sus manazas rechonchas, sus uñas mal cortadas y hasta sus frenillos.

A mi siempre se me dio bien la música. Desde los once años estuve al mismo tiempo en la coral, tocaba la trompeta en la banda del colegio y estudiaba la guitarra. Por eso mi corazón comenzó a dar vuelcos de alegría cuando mi amado Pedrito decidió apuntarse a la banda de su colegio y comenzó a estudiar trombón.

¡Ese uniforme caqui y verde le quedaba estupendo, y la colita de la guerrera le resaltaba las preciosas nalgas que tenía! Yo lo adoraba. Simplemente, era incapaz de dejar de mirarlo cuando se enfundaba su uniforme, y él jugueteaba con mis medallas y mis caponas de brigadier cuando yo me ponía el mío: guerrera y quépis vinotinto con pantalón blanco. ¡Qué alegría la suya cuando le dieron su primera medalla!

Pero sin uniforme, y más aún, completamente sin ropas estuvimos Pedrito y yo una vez. Por una sola, primera y última vez tuve su cuerpo pegado al mío, y su piel completamente desnuda haciendo arder las brasas de mi piel, y entonces cometí el error más grande de mi vida: le dije que lo amaba y le pedí un beso.

Pedrito se espantó, me dijo que él no era marico y se vistió a toda prisa dejándome a mi rojo de pasión y de vergüenza.

Poco tiempo después, la familia de Pedro decidió mudarse del edificio y ya no nos veíamos como antes, sólo en aquellas ocasiones en que tocaban juntas la banda de su colegio y la del mío.

Al año siguiente y estando yo en 1º de Diversificada, lo que en España sería 1º de Bachillerato, me nombraron Comandante de la Banda del Colegio. Yo hubiera cambiado todas mis medallas y rangos por tener el cariño de Pedrito, porque aquella admiración que me tenía se convirtió en desplantes y chulería burlona desde que supo que lo amaba...

Y así seguí sufriendo, enamorado de él, durante cinco años más, hasta que la universidad y la piel de otro chico me sacaron a Pedro del alma, pero aún faltaba mucho tiempo para que este Oso libara del elixir del placer del sexo compartido...

¡Y eso será materia de otro post!

Besos,


~ El Oso ~

4 comentarios:

  1. Veo que mantendrás tu exhuberante producción.

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  2. Que recuerdos más bellos de la adolescencia. Me has hecho hasta suspirar.

    UN. Besito

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  3. Yo solo me he enamorado una vez y de la persona equivocada también, el único chico de mi clase k me trataba bien y era simpatico conmigo, dulce, con cara de picarón... ojalá yo a el taqmbién le hubiese atraido...( con esto tambien tendré k hacer un post, pero en el blog compartido jeje

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  4. Bueno Oso…

    pro como tu no lees.. ni cuenta t das..!

    1.) En el pie d foto del post Una Casa Bella Para Ti… donde preguntas quien es ese chico… dice muy clarito quien es ese chico…

    2.) En el q c llama Es El Viento también queda claro q las fotos q posteo son d mayores de 18… (excepto la del peoncito d estancia… )asi q Caio no t sirve pa chico d 14...jajaja

    Abrazo... sabes q t aprecio..

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